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Voy a ser completamente honesto: durante años he tenido una relación de amor-odio con los teléfonos plegables.
Sí, son impresionantes cuando los ves por primera vez. Sí, llaman la atención en cualquier lugar. Y sí, representan una de las pocas innovaciones realmente diferentes que hemos visto en la industria móvil durante la última década. Pero siempre había un “pero”. Algunos eran demasiado altos y estrechos cuando estaban cerrados. Otros resultaban incómodos para ver videos al abrirlos. Y varios se sentían como dispositivos que te obligaban a adaptarte a ellos, en lugar de adaptarse a ti.
Por eso el Samsung Galaxy Z Fold8 me sorprendió más de lo que esperaba.
Samsung decidió abandonar algunas ideas dentro de la familia Fold y apostar por algo diferente: un formato más ancho, más compacto y mucho más cercano a lo que la mayoría de las personas realmente hacen con su smartphone todos los días. Navegar en redes sociales, ver videos, responder mensajes, revisar correos y pasar horas consumiendo contenido. Porque, seamos honestos, la mayoría no vive haciendo multitarea profesional en el teléfono.
Y ahí está precisamente el punto clave del Galaxy Z Fold8. No intenta ser una oficina portátil ni reemplazar una laptop. Quiere ser un dispositivo cómodo, divertido y versátil para el uso cotidiano. Después de probarlo, creo que Samsung finalmente encontró una identidad clara para su plegable: un teléfono compacto cuando está cerrado y una mini tablet realmente útil cuando lo abres.

Galaxy Z Fold8: especificaciones técnicas
| Especificación | Samsung Galaxy Z Fold8 |
|---|---|
| Dimensiones plegado | 81.9 x 123.9 x 9.7 mm |
| Dimensiones desplegado | 161.4 x 123.9 x 4.5 mm |
| Peso | 201 g |
| Pantalla interior | Dynamic AMOLED 2X 7.6″, QXGA+ (2448 x 1848 px), 120 Hz |
| Densidad | 403 ppp |
| Pantalla exterior | Dynamic AMOLED 2X 5.5″, 1248 x 1972 px, 120 Hz |
| Densidad exterior | 428 ppp |
| Brillo máximo | 3,000 nits |
| Procesador | Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy |
| RAM | 12 GB |
| Almacenamiento | 256 GB / 512 GB |
| Cámara principal | 50 MP, OIS, Dual Pixel AF |
| Ultra gran angular | 50 MP, f/1.9, 120° |
| Selfie exterior | 10 MP |
| Selfie interior | 10 MP |
| Batería | 4,800 mAh |
| Carga rápida | 45W |
| Carga inalámbrica | 20W |
| Carga inversa | PowerShare |
| Conectividad | 5G, Wi-Fi 7, Bluetooth 6.0, NFC, GPS |
| Sistema operativo | One UI 9 sobre Android 17 |
| Protección | IP48 |
| Otros | Galaxy AI, Knox, Now Brief, Now Nudge |
| Precio | Desde $45,999 pesos mexicanos |
Galaxy Z Fold8: reseña en video
Un formato que cambia por completo la experiencia
El Galaxy Z Fold8 abandona esa extraña sensación de tener un control remoto gigante que tenía algunos Fold anteriores, para adoptar un formato mucho más cuadrado. Como muchos lo han mencionado, es un tamaño muy parecido a un pasaporte.
Cuando está cerrado parece un dispositivo más pequeño de lo que realmente es. Da la impresión de ser compacto. Sin embargo, si revisamos las cifras veremos que sigue siendo un teléfono premium de gran tamaño. Lo que cambió no es tanto el volumen total, sino el cómo está distribuido.
Por primera vez sentí que llevaba un plegable que realmente quería sacar del bolsillo constantemente. Los 201 gramos de peso están muy bien repartidos y hacen que el dispositivo se sienta sólido sin resultar pesado. Además, cabe mucho mejor en bolsillos donde otros Fold simplemente sobresalían demasiado.
La pantalla exterior también se beneficia directamente de este cambio. Al ser más ancha, deja de sentirse como una versión recortada del teléfono y se vuelve mucho más cómoda para escribir, leer, navegar y responder mensajes. En generaciones anteriores era habitual abrir el dispositivo para realizar tareas relativamente sencillas. Con el Fold8, esa necesidad aparece con mucha menos frecuencia.
La bisagra merece una mención especial. Se siente robusta, firme y transmite confianza. Hay un pequeño efecto curioso como “de rebote” cuando lo abrimos, que ayuda a completar el movimiento y una serie de imanes que hacen exactamente lo mismo al cerrarlo.
Es una experiencia curiosamente satisfactoria, de esas cosas que terminas haciendo una y otra vez sin que te des cuenta.

Diseño: una obra de ingeniería disfrazada de smartphone
Samsung mantiene su lenguaje de diseño premium con marcos metálicos, acabados mate y una trasera de cristal que transmite una sensación de producto de gama alta desde cualquier ángulo. El color lavanda, que me tocó probar, es espectacular. Tiene personalidad, no intenta parecer serio ni corporativo y simplemente luce bien.
Al abrirlo sorprende todavía más. Sus apenas 4.5 milímetros de grosor generan ese momento inevitable en el que alguien alrededor te pregunta: “¿De verdad es un teléfono?”.
La construcción también transmite una sensación de producto maduro. No hay piezas que truenen, movimientos extraños ni cosas raras. La estructura se siente sólida y la bisagra ofrece una resistencia muy bien calibrada tanto al abrir como al cerrar el dispositivo.
No todo es perfecto, claro. El módulo de cámaras sobresale bastante y provoca que el teléfono se mueva cuando está sobre una superficie plana, más de lo que me gustaría para un dispositivo de este precio. Los botones laterales también requieren cierta adaptación, especialmente cuando utilizamos el equipo abierto.
Pero son detalles menores dentro de una ejecución de diseño realmente destacable. El Fold8 no solo parece más compacto: también se siente más natural en el uso diario.
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Dos pantallas maravillosas
Aquí no hay sorpresas, Samsung domina desde hace años la tecnología de pantallas. Y aquí lo vuelve a demostrar.
La pantalla exterior de 5.5 pulgadas puede parecer pequeña sobre el papel, pero en la práctica funciona muchísimo mejor de lo que imaginaba. El brillo es espectacular, la fluidez es impecable gracias a los 120 Hz y la visibilidad bajo el sol simplemente no representa un problema.
Lo mejor es que no se siente como una pantalla secundaria. Puedes usar el teléfono completamente cerrado durante horas sin sentir que estás utilizando una versión limitada del dispositivo. Escribir mensajes, consultar redes sociales, revisar mapas o leer artículos resulta cómodo, algo que no siempre ocurría con los Fold anteriores.
En el interior nos encontramos con un panel Dynamic AMOLED 2X de 7.6 pulgadas que utiliza una proporción 4:3 que recuerda muchísimo a, por ejemplo, un iPad mini. Es probablemente la decisión más inteligente que Samsung tomó con este producto, porque ofrece una superficie amplia y equilibrada para consumir contenido, leer y trabajar con varias aplicaciones.
YouTube se ve increíble. Netflix, Disney+, Prime Video y otras plataformas se disfrutan más. Y es que gracias al formato y relación el aprovechamiento del espacio es muy superior al de otros plegables tradicionales.
En cuanto al famoso pliegue, sí, sigue ahí. No desapareció. Pero siendo sincero, después de unos minutos te olvidas que está ahí. Algo que no sucedía con plegables de generaciones anteriores.

El compañero perfecto para redes sociales y multimedia
Si tuviera que resumir la experiencia multimedia del Fold8 en una frase sería esta: es sumamente cómodo para consumir contenido.
No importa si estás leyendo artículos, navegando en X, viendo reels, revisando TikTok o pasando horas en YouTube. Todo se siente natural. Todo tiene espacio. Todo se adapta mejor.
La pantalla interior no solo es más grande: también cambia la forma en que interactúas con las aplicaciones. Los textos se leen con mayor comodidad, las interfaces tienen más margen y los videos se disfrutan sin la sensación de estar utilizando una pantalla alargada de manera forzada.
Pero como mencionaba, no todo es perfecto. Hay un detalle que me dejó con sentimientos encontrados: las bocinas. Y es que tienen buen volumen y buena calidad, pero al abrir el dispositivo ambos quedan del mismo lado, provocando una experiencia estéreo cargada hacia un lado. Vamos, no es lo peor del mundo y probablemente no será un problema para la mayoría de los usuarios, pero en un teléfono diseñado específicamente para consumir contenido multimedia si se nota.
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One UI 9 es la mejor capa en Android hoy día
El Galaxy Z Fold8 llega con One UI 9 sobre Android 17. Y, sinceramente, Samsung es hoy día una referencia cuando hablamos de software Android en dispositivos plegables.
La interfaz es limpia, rápida y está llena de funciones útiles. Sobre todo, sabe adaptarse a los diferentes formatos del dispositivo. No se trata simplemente de ejecutar las mismas aplicaciones en una pantalla más grande, sino de aprovechar realmente el espacio adicional.
WhatsApp muestra una experiencia similar a WhatsApp Web cuando usamos la pantalla grande en horizontal. Gmail se transforma en una especie de cliente de correo. YouTube permite visualizar comentarios y video simultáneamente. Son pequeños detalles que hacen sentir que realmente estás utilizando algo entre un smartphone y una tablet.
La multitarea también es uno de los puntos fuertes del equipo. Puedes dividir la pantalla entre varias aplicaciones, arrastrar contenido de una ventana a otra y mantener abiertas herramientas que normalmente exigirían cambiar constantemente entre aplicaciones. No es necesario utilizar todas estas funciones, pero están disponibles cuando realmente hacen falta.
Galaxy AI sigue creciendo con funciones como Now Brief y Now Nudge, así como la celebrada My FanCam, una función que permite encuadrar a sujetos después de grabar videos. Es decir, el conjunto de software es uno de los argumentos más sólidos para elegir el Fold8 frente a otros plegables.

Potencia de sobra cortesía de Qualcomm
El Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy ofrece un rendimiento sobresaliente en prácticamente cualquier escenario. Aplicaciones, multitarea, edición de fotografías, grabación de video y juegos exigentes: todo se mueve con absoluta fluidez.
La experiencia se mantiene estable incluso cuando utilizas la pantalla interior durante periodos prolongados y alternas entre varias aplicaciones. El sistema de refrigeración hace un trabajo admirable considerando lo delgado que es el dispositivo. Incluso durante sesiones largas de uso, el calor se mantiene bajo control.
Cabe destacar que nunca sentí que estuviera llegando al límite. El Fold8 responde con rapidez, abre las aplicaciones sin retrasos y tiene suficiente potencia para que el usuario no tenga que pensar en el procesador que lleva dentro.
Una batería que cumple mejor de lo esperado
Los plegables siempre han tenido un problema por resolver: la autonomía. Y aquí Samsung dio un paso importante. La batería de 4,800 mAh aprovecha la nueva tecnología de silicio-carbono para ofrecer mayor densidad energética en menos espacio.
¿El resultado? Un día completo de uso sin preocupaciones. En días donde no lo use mucho incluso se acercó al día y medio.
Eso sí, la duración dependerá muchísimo de cuánto tiempo pases utilizando la pantalla interna. Si conviertes el Fold8 en tu mini tablet personal, el consumo aumenta de forma notable. Ver videos, jugar o utilizar aplicaciones exigentes en el panel de 7.6 pulgadas tiene un impacto evidente en la autonomía.
Aun así, los resultados generales son positivos para un dispositivo con dos pantallas de estas características. La batería no es un motivo de preocupación constante y permite aprovechar el teléfono sin tener que buscar un cargador o una batería a mitad del día.

Las cámaras son el principal sacrificio
Y llegamos al punto más polémico: las cámaras. Porque sí, aquí Samsung tomó decisiones que seguramente generarán debate.
La cámara principal de 50 megapixeles ofrece buenos resultados en general. Las fotos y videos tienen colores agradables, buen rango dinámico, contraste atractivo y un procesamiento generalmente equilibrado. En condiciones de buena iluminación, el resultado es más que suficiente para redes sociales, fotografías cotidianas y recuerdos personales.
Pero cuando empiezas a ampliar las imágenes aparecen las limitaciones. El nivel de detalle está por debajo de otros tope de gama de precio similar y la ausencia de un telefoto se extraña más de lo esperado.
Todo el zoom es digital. Hasta 2X los resultados son buenos. A 4X todavía son utilizables. Más allá de eso, la calidad cae drásticamente.
La cámara ultra gran angular tampoco consigue destacar. Cumple y sirve para paisajes y tomas amplias, pero claramente está varios escalones por debajo de las mejores cámaras del mercado. Las cámaras frontales también cumplen sin convertirse en un argumento de compra.
Y ojo, no son malas cámaras. El problema es que este teléfono cuesta más de 40 mil pesos y, en ese rango, la exigencia es mucho mayor. Quien busque la mejor experiencia fotográfica posible encontrará opciones más completas en teléfonos tradicionales de gama alta.

Conclusión: por fin un plegable que quiero usar diario
Después de varios años viendo cómo los plegables intentaban encontrar su lugar en el mercado, siento que el Galaxy Z Fold8 es el primer modelo que realmente sabe qué quiere ser.
No intenta reemplazar una laptop. No intenta convertirse en tu oficina móvil. No pretende cambiar por completo la manera en que usamos nuestros teléfonos.
Simplemente mejora muchas de las cosas que ya hacemos todos los días: ver videos, leer, navegar, responder mensajes y consumir contenido. Y lo mejor: lo hace extraordinariamente bien.
Su nuevo formato es más cómodo, sus pantallas son excelentes, One UI 9 aprovecha de verdad la pantalla grande y el rendimiento está a la altura de un teléfono premium. La batería también cumple mejor de lo esperado, aunque el uso intensivo del panel interior puede reducir considerablemente la autonomía.
¿Vale los más de 40 mil pesos que cuesta? Esa es una pregunta mucho más difícil. Aunque su diseño es brillante, sus pantallas son espectaculares y la experiencia de uso es fantástica, el apartado fotográfico no está a la altura de un dispositivo de este precio. Si las cámaras son tu prioridad, siento decirte que alternativas más completas por este precio.
Aun así, si me preguntaran cuál es el plegable más interesante, más cómodo y mejor ejecutado que he probado hasta ahora, la respuesta sería sencilla: el Galaxy Z Fold8.
En resumen, estamos ante el plegable más equilibrado y agradable de usar. No es perfecto, sobre todo por su precio y su apartado fotográfico, pero sí es el modelo de la familia Fold que más fácilmente podría convertirse en mi teléfono principal.


