SEGA nos dio acceso a la prueba técnica cerrada (Closed Network Test) de Crazy Taxi: World Tour en PlayStation 5. Aunque el objetivo principal de este test era poner a prueba sus funciones multijugador, nuestra experiencia terminó convirtiéndose en un viaje en solitario lleno de nostalgia. Siempre me enfrenté a la CPU, demostrando que la esencia arcade de la franquicia está más viva que nunca.


Un control frenético que respeta sus orígenes Desde el primer acelerón, el juego nos hace recordar la era dorada de Dreamcast. Las físicas exageradas, los Crazy Drifts, los saltos absurdos y el manejo frenético se conservan intactos, adaptados a un apartado visual moderno que luce excelente. Tranquilos: no estamos ante un Carmageddon. Los peatones siguen haciendo gala de sus reflejos hiperacrobáticos para esquivar nuestros taxis en el último segundo. El objetivo sigue siendo el de siempre: causar desastre del bueno en la ciudad para llevar a los pasajeros a su destino en el menor tiempo posible.
En PS5, Crazy Taxi World Tour fluye
Rendimiento sólido en PlayStation 5 Dentro del modo Pickup Race —donde la meta es competir contra el reloj recogiendo clientes y acumular la mayor cantidad de dinero—, la experiencia técnica fue impecable. Aunque el matchmaking no logró conectarnos con otros jugadores humanos y la CPU tuvo que tomar el control de los otros tres taxis, el emparejamiento fue sumamente rápido. La consola de Sony manejó todo sin pestañear: cero caídas de frames, gran fluidez en pantalla y un mapa que soporta el caos sin problemas.


La música es adrenalina pura
La banda sonora que lo cambia todo El apartado sonoro es sencillamente espectacular. Escuchar “All I Want” de The Offspring sonar en la pantalla de inicio o tener de fondo los acordes de Bad Religion mientras manejas a toda velocidad eleva la adrenalina al máximo. Eso sí, para quienes piensen transmitir o crear contenido, tocará activar el modo streamer. Esto por supuesto para evitar reclamos por copyright, pero la vibra veraniega y la energía noventera están intactas.

Crazy Taxi: World Tour apunta a ser un puente perfecto entre los jugadores veteranos que disfrutamos del título original hace más de dos décadas y las nuevas generaciones que buscan diversión arcade rápida, ruidosa y directa al grano. Quedamos a la espera de probar el juego completo para ver qué tal se comporta el multijugador masivo con salas llenas.

