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Cuando tuve la oportunidad de entrevistar a Mikael Kasurinen, director del juego, uno de los puntos clave de nuestra conversación fue la ambición de Remedy Entertainment por no quedarse estancados en los aciertos del pasado. Tras haber vuelto a jugar la primera entrega de Control y sus expansiones —las cuales dejaron muy en claro esa brillante conexión de universo compartido con Alan Wake—, quedaba la gran duda de cómo lograrían sacar la experiencia paranatural fuera de los claustrofóbicos pasillos de la Casa Inmemorial (The Oldest House). La respuesta es Control Resonant: un título que evoluciona la fórmula original, cambia de género sin temor alguno y lleva el conflicto a una escala urbana sencillamente impresionante.
Un despertar tras el coma y una Manhattan retorcida
La premisa narrativa marca de inmediato una distancia clara con el juego de 2019. Tras siete años en coma —después de que su hermana Jesse Faden lo liberara en los acontecimientos finales del primer juego—, Dylan Faden finalmente despierta. Sin embargo, el mundo exterior ya no es el mismo: El Hiss (The Hiss) logró romper el confinamiento de la Federal Bureau of Control (FBC) y se ha propagado de forma agresiva por toda la ciudad de Nueva York.


Jesse tuvo que salir a las calles a investigar y contener la amenaza, dejando a Dylan en una posición muy particular. Bajo la custodia y estricta supervisión de la agente Zoe De Vera, Dylan es tratado como una amenaza latente. Para la FBC y muchos de sus miembros, el historial de Dylan lo convierte en un sujeto peligroso y volátil; sin embargo, él insiste en que actuó bajo condiciones en las que no tenía el control de sí mismo. Su motivación principal es clara y humana: redimirse, demostrar que puede ser un aliado para la FBC y, sobre todo, encontrar a su hermana en medio del caos.
Visualmente, explorar esta versión de Manhattan es un deleite. Si la primera entrega destacaba por su arquitectura brutalista en interiores, Resonant ofrece una estética que recuerda inmediatamente a la película Inception de Christopher Nolan. Los rascacielos, las avenidas y los monumentos neoyorquinos se tuercen y pliegan en ángulos imposibles, creando una atmósfera onírica y de pesadilla. Además, la exploración se beneficia enormemente de un diseño de mapa semiabierto mucho más claro e intuitivo —con un estilo más accesible a lo Grand Theft Auto—, lo que resuelve uno de los puntos más criticados del primer juego, donde la navegación vertical por niveles resultaba sumamente confusa.




Del combate a distancia al Hack & Slash: La versatilidad de la Aberrant
El cambio más drástico de Control Resonant radica en la jugabilidad. Dejamos de lado el shooter en tercera persona y el uso primario de la telequinesis con la Service Weapon para abrazar un sistema de juego enfocado en el Action-RPG y el hack & slash.
Jugándolo en PlayStation 5 (gracias a un código de prensa proporcionado por Remedy Entertainment), la transición al combate cuerpo a cuerpo se siente fluida, directa y nada complicada de ejecutar. El pilar de las batallas es la Aberrant, un Objeto de Poder / arma mística que Dylan puede empuñar y manipular a su antojo. La posibilidad de alternar dinámicamente entre ataques ligeros y rápidos con dagas dobles o desatar impactos devastadores transformando el arma en un mazo gigante o una espada le otorga una variedad táctica alucinante a cada encuentro.

Aunque el árbol de habilidades abruma de primera instancia por su enorme extensión y cantidad de ramificaciones paranaturales, la progresión se siente orgánica a medida que cumplimos misiones principales y secundarias (side quests). Enfrentar a las distintas variantes del Hiss y a los jefes de zona (Los Resonants) —con diseños extravagantes, surrealistas y verdaderamente “locochones”— exige dominar tanto el esquive como las combinaciones de la Aberrant.


Misticismo sonoro y la narrativa densa de Remedy
En el apartado sonoro, el estudio finlandés vuelve a dar una cátedra de inmersión. La banda sonora y los efectos de impacto están diseñados para disfrutarse al máximo con audífonos de alta fidelidad o una buena barra de sonido, acentuando la tensión en los momentos de mayor caos. Y sí, afortunadamente están de regresos los Old Gods of Asgard.

Fiel al sello distintivo de Remedy, el juego regala momentos memorables marcados por el surrealismo. Destaca una misión secundaria en la que un karaoke poseído (convertido en un Objeto de Poder) mantiene bajo su hechizo a varios personajes no jugables (NPCs), obligándolos a bailar sin parar; si la música o el baile se detienen, colapsan. Es aquí donde Dylan tiene que intervenir y ponerse a cantar, hilando frases dentro del ritmo para romper el hechizo. Es una secuencia brillante que evoca la vibra de la ciencia ficción dura y extraña al más puro estilo de las obras de David Lynch. Pero ésta es una de varias misiones secundarias que te dejarán literalmente con cara de “what?”.

Vale la pena señalar que la trama y el lore del juego son extremadamente densos. Hay una cantidad enorme de documentos, expedientes de la FBC y grabaciones por leer para comprender la historia en su totalidad. Para quienes el inglés no es su lengua materna, la recomendación definitiva es jugarlo localizado al español para no perderse ninguno de los matices y conceptos paranaturales que enriquecen la experiencia.

Conclusión y veredicto
Control Resonant logra cumplir con creces la visión que Mikael Kasurinen y el equipo de Remedy plantearon desde un inicio: tomar los cimientos del original y llevar la narrativa paranormal a una escala generacional superior. El giro hacia el hack & slash, sumado a una Nueva York distorsionada y una narrativa rica en suspenso y redención, convierten a esta secuela en una parada obligatoria para los entusiastas de la acción y la ciencia ficción.

Resulta difícil no pensar que, al compartir ventana de lanzamiento en un año donde la atención mediática está enormemente centralizada por la inminente llegada de GTA VI, este título corra el riesgo de ser eclipsado en entregas de premios. Sin embargo, en cuanto a calidad, diseño artístico y valor de entretenimiento, Control Resonant se consolida como una joya absoluta.

