Virgin Galactic, empresa estadounidense de vuelos espaciales, perteneciente a Richard Branson, anunció que el primer vuelo comercial de su nueva nave de la llamada clase Delta se pospondrá hasta febrero de 2027 como fecha más temprana. La compañía había planeado someter el vehículo a una serie de pruebas en los meses previos para debutar en el cuarto trimestre de 2026, pero problemas en el ensamblaje obligaron a retrasar esos planes.
En una llamada de resultados, Michael Colglazier, CEO de Virgin Galactic, explicó que no hubo un único fallo decisivo, sino “cientos de tareas de instalación relativamente pequeñas pero importantes” relacionadas con la construcción. El equipo encontró múltiples casos en los que un componente resultó “unas pocas milésimas de pulgada” más alto o más bajo de lo esperado, por lo que el aplazamiento dará tiempo para corregir y asegurar que la nave esté correctamente construida. La empresa planea iniciar pruebas en tierra del vehículo más adelante este mes.
Ventas y producción
Colglazier reveló que la compañía ya vendió más de 50 boletos a $750,000 dólares cada uno, generando más de $50 millones en reservas desde la venta iniciada en marzo. A pesar del retraso, el CEO afirmó que espera que las finanzas de la empresa se mantengan estables. Un segundo vehículo ya está en producción y está programado para entrar en servicio comercial en el segundo trimestre de 2027, con la intención de alcanzar 10 vuelos al mes hacia el final de ese trimestre.
Por ahora la compañía se refiere al prototipo simplemente como “la nave”, ya que aún no tiene nombre oficial. Virgin Galactic abrió una votación pública con cuatro opciones: Horizon, Explorer, Ascend y Apeiron, descartando así nombres espontáneos o humorísticos no contemplados en la lista.

