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El sucesor no oficial de Dead Cells (The Rogue Prince of Persia), traído por los mismos responsables de sus expansiones, está a la altura de grandes títulos del género como Hades o el propio Dead Cells.

The Rogue Prince of Persia – Un nuevo terreno para el Príncipe
Tras el lanzamiento de The Lost Crown (2024), Ubisoft, en colaboración con Evil Empire (Dead Cells), apuesta por llevar al Príncipe de Persia a un nuevo terreno: el género roguelite. The Rogue Prince of Persia se presenta como un juego de acción en 2D que combina la esencia acrobática clásica de la franquicia —que tanto nos gusta— con la rejugabilidad y el desafío característicos del género.
El título sitúa al jugador en una Persia destruida e invadida por los hunos, quienes han dominado una magia oscura de tipo chamánico. El Príncipe, tras lanzarse irresponsablemente a la batalla creyendo tener el poder del guion, es fácilmente derrotado por el rey de los hunos. Como todo buen protagonista, es salvado in extremis por un artefacto mágico capaz de reiniciar el tiempo. Con esta nueva habilidad, emprende múltiples intentos para salvar Ctesifonte (a lo Re:Zero). Con cada muerte, el Príncipe aprenderá nuevas lecciones que se reflejarán en mejoras permanentes. Al regresar al Oasis —una base central donde se encuentran NPCs y se desbloquean mejoras— podrás gestionar dichas mejoras antes de volver a la acción… y probablemente morir otra vez.

The Rogue Prince of Persia- Un roguelite serio con todas sus letras
Aunque The Rogue Prince of Persia no reinventa el género, su sólido gameplay, junto con el movimiento y las acrobacias, no le pide nada a Dead Cells. Además, toma elementos estructurales de Hades, como el punto de inicio y los NPCs, donde podrás obtener armas, habilidades y otras mejoras. Esto para que cada intento te acerque más a completar tu misión.
El arte de The Rogue: Una apuesta arriesgada
Aunque para muchos pueda parecer infantil y caricaturesco —al punto de compararlo superficialmente con un “juego flash barato”— el arte de este nuevo título es una propuesta disruptiva y original. Con fondos hermosos, movimientos fluidos y animaciones bien logradas, es evidente que esta decisión fue tomada deliberadamente y no por falta de talento del equipo.

Jugabilidad por encima de la narrativa
La historia de The Rogue, aunque algo genérica, pasa a segundo plano en cuanto empiezas a jugar. El movimiento es natural, el combate fluido, las maniobras divertidas; todo se mezcla en un gameplay intuitivo. La velocidad del juego puede hacerte cometer errores al principio, pero después de un par de runs te acostumbrarás sin problema.
Cada arma tiene sus propias ventajas y combos, por lo que te recomiendo probar todas las combinaciones. Las habilidades especiales, junto con el botón único dedicado a la verdadera habilidad del Príncipe (patear), abren un mundo de posibilidades en cuanto a estilo de juego se refiere. El replay value está garantizado.

Detalles por pulir, pero con gran potencial
Aunque aún hay errores menores por corregir, en general el juego está bien logrado. Podría beneficiarse de algunos ajustes de balance en las armas y correcciones puntuales, pero sigue siendo una grata sorpresa, especialmente viniendo de nuestro amado y odiado Ubisoft.
Conclusión
The Rogue Prince of Persia es un regreso arriesgado pero refrescante para la franquicia. Aunque no alcanza la profundidad narrativa de Hades ni la variedad de Dead Cells (sin que esto sea un problema real), ofrece una experiencia adictiva y extremadamente divertida gracias a su sobresaliente sistema de movimiento y combate.
Ubisoft y Evil Empire han creado un roguelite increíble que le hace justicia a una franquicia tan querida como Prince of Persia. Una compra que recomiendo ampliamente.