Tabla de contenidos
La movilidad familiar no ocurre en un solo escenario. Un mismo vehículo puede utilizarse diariamente para ir al trabajo o llevar a los niños a la escuela, enfrentar tráfico urbano y, pocos días después, recorrer cientos de kilómetros en carretera con pasajeros y equipaje. Ante esta realidad, Chirey apuesta por la electrificación con su tecnología Chirey Super Hybrid (CSH), un sistema híbrido desarrollado internamente que busca combinar las ventajas de la conducción eléctrica con la autonomía que ofrece un motor de combustión.

La propuesta está pensada para quienes buscan reducir el consumo de combustible sin depender completamente de la infraestructura de carga, especialmente durante viajes largos o en regiones donde todavía existen limitaciones para encontrar estaciones de carga.
CSH busca equilibrar eficiencia y autonomía
Uno de los principales componentes del sistema es el motor híbrido dedicado 1.5TGDI, que alcanza una eficiencia térmica de 44.5%. De acuerdo con las pruebas citadas por Chirey, el sistema puede alcanzar un consumo combinado de hasta 1.7 L/100 km, mientras que bajo un ciclo WLTC con mantenimiento de carga registra alrededor de 6 L/100 km.
Para una familia que recorre varios cientos de kilómetros cada semana, esta eficiencia puede representar una reducción importante en el gasto de combustible frente a vehículos convencionales de características similares. Pero el objetivo de CSH no se limita al consumo. La arquitectura también está diseñada para ofrecer diferentes alternativas de propulsión dependiendo de las condiciones del recorrido.
Más de 1,200 kilómetros de autonomía
Uno de los ejemplos de esta estrategia es el Tiggo 8 CSH, que alcanza más de 1,200 kilómetros de autonomía combinada y hasta 90 kilómetros de autonomía eléctrica, según la configuración señalada por Chirey. El sistema admite diferentes alternativas de carga, incluyendo carga doméstica, portátil y carga rápida de corriente directa. En esta última modalidad, el fabricante señala tiempos aproximados de 18 a 20 minutos para pasar del 30% al 80%, dependiendo del modelo y configuración.
Esta combinación permite utilizar el vehículo como eléctrico durante determinados recorridos urbanos y recurrir al motor de combustión cuando se necesita mayor autonomía. Para las familias que realizan viajes entre ciudades, esta característica puede ser especialmente relevante, ya que permite continuar el recorrido incluso cuando no existe una estación de carga disponible.
Una transmisión que adapta la entrega de energía
CSH trabaja junto con la transmisión híbrida DHT150, capaz de gestionar diferentes modos de conducción, entre ellos EV, híbrido en serie, híbrido en paralelo y conducción directa mediante el motor de combustión. En trayectos urbanos y a velocidades bajas, el sistema puede priorizar la conducción eléctrica para ofrecer una experiencia más silenciosa.
Cuando aumenta la demanda de potencia, por ejemplo durante una subida prolongada con pasajeros y equipaje, el sistema puede combinar el funcionamiento del motor de combustión y el eléctrico para proporcionar mayor capacidad de respuesta. La estrategia busca que el conductor no tenga que preocuparse constantemente por seleccionar manualmente la fuente de energía más adecuada.
La seguridad de la batería también es prioridad para Chirey
En un vehículo electrificado, la seguridad de la batería es tan importante como la eficiencia. CSH utiliza una batería de fosfato de hierro y litio (LFP) que incorpora un sistema de corte de alto voltaje capaz de responder en aproximadamente 2 milisegundos en caso de una colisión.
El paquete cuenta además con protección IP68 contra polvo y agua, mientras que sus celdas están diseñadas para trabajar en un rango de temperatura de entre -35 °C y 60 °C. Chirey también incorpora un escudo inferior fabricado con acero de ultra alta resistencia de 780 MPa, cuyo objetivo es proteger la batería frente a impactos en la parte inferior del vehículo, algo especialmente relevante al circular por caminos irregulares.
Pruebas en condiciones extremas de Chirey
La compañía asegura que la tecnología CSH ha sido sometida a diferentes pruebas para evaluar su comportamiento en condiciones exigentes.
Entre ellas se encuentra una prueba realizada en Malasia, donde una batería fue expuesta a fuego abierto a una temperatura de aproximadamente 1,000 °C durante 80 segundos. Según Chirey, durante la prueba no se registró fuga térmica, fuga eléctrica ni deformación de la carcasa.
También se realizaron pruebas de inmersión en agua de mar en Indonesia, evaluaciones en condiciones de altas temperaturas en zonas desérticas de Medio Oriente y pruebas de raspado de la parte inferior del vehículo en México. Estas evaluaciones buscan demostrar que la tecnología puede adaptarse a diferentes condiciones ambientales y de conducción.
Te recomendamos: Please Save My Earth tendrá serie live-action en 2027
Tecnología desarrollada internamente
Otro de los elementos destacados por Chirey es que los principales componentes del sistema CSH fueron desarrollados internamente. La plataforma integra un motor híbrido, un sistema de propulsión eléctrica y una batería, todos coordinados mediante un sistema de gestión energética.
El motor 1.5TGDI utiliza un ciclo Miller y un sistema de gestión térmica para buscar un equilibrio entre eficiencia y desempeño. De acuerdo con el fabricante, también fue sometido a 22 optimizaciones NVH y 15 rondas de simulación CAE para reducir los niveles de ruido y vibración.
Por su parte, la transmisión DHT150 emplea una arquitectura E-CVT con motores duales y una unidad de control de cuatro núcleos. Chirey señala que puede alcanzar una eficiencia mecánica máxima de 98.5% en modo eléctrico.
¿Puede el híbrido de Chirey puede ser una alternativa para la familia?
La apuesta de Chirey con CSH parte de una idea sencilla: un vehículo familiar electrificado debe funcionar más allá del entorno urbano. La posibilidad de combinar conducción eléctrica, motor de combustión y diferentes modos de gestión energética permite afrontar desde los trayectos cotidianos hasta viajes largos sin depender exclusivamente de una red de carga.
Modelos como el Tiggo 8 CSH y otros vehículos de la gama híbrida de Chirey buscan llevar esta tecnología a un público que quiere aprovechar las ventajas de la electrificación, pero todavía necesita la flexibilidad de un vehículo capaz de recorrer largas distancias.
Con CSH, Chirey también busca consolidar una plataforma global. La compañía señala que su tecnología ha sido validada en nueve regiones y 44 países, mientras que los modelos equipados con este sistema se comercializan en más de 120 países y regiones.
La evolución de los híbridos, por tanto, ya no se centra únicamente en consumir menos combustible. Para las familias, factores como la autonomía, la seguridad, el tiempo de carga, el desempeño con el vehículo completamente ocupado y la capacidad de adaptarse a diferentes caminos pueden ser igual de importantes.
CSH busca precisamente responder a ese escenario: una movilidad electrificada que pueda acompañar tanto la rutina diaria como los viajes de larga distancia.
Para más contenidos como este no olvides seguirnos en nuestras redes sociales: Tiktok, Instagram y Facebook.

